La última pieza del Obelisco que Santiago Calatrava ha diseñado para la plaza de Castilla en Madrid ya ha sido colocada, componiendo así un monumento de 120 metros de altura. La obra no supondrá ningún gasto al Ayuntamiento de la capital, ya que es un regalo de la Fundación Caja Madrid.
El monumento está integrado por un fuste de acero vertical al que se adosarán hasta unas 800 barras de bronce dorado de 7’70 metros cada una. En el interior del Obelisco, se prepararán mecanismos hidráulicos que harán girar las láminas mediante un suave movimiento de basculación, además de cuatro cañones que proyectarán luz tangente y otro que la proyectará de forma vertical. Calatrava ha definido este Obelisco como “un Obelisco del siglo XXI” y ha indicado que lo más complicado fue pensar en un monumento para la enorme plaza que a su vez se convirtiera en un símbolo de Madrid. Es la primera obra que Calatrava realiza en Madrid, aunque ya ha dejado su huella en otras ciudades como Valencia.
Este vídeo expone su obra en Madrid, una demostración más de su grandeza como arquitecto.
lunes, 23 de febrero de 2009
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